En el año de 1800, el científico William Herschel se interesó en verificar cuanto calor pasaba por filtros de diferentes colores al ser observados al sol. Se dio cuenta que esos filtros de diferentes colores dejaban pasar diferente nivel de calor.
Además, verificó que mas allá del rojo fuera de las radiaciones visibles la temperatura era más elevada. Era la primera vez que alguien demostraba que había otra forma de iluminación o radiación que era invisible al ojo humano, el infrarrojo.
En este módulo los usuarios podrán ver la imagen termográfica de si mismos y del entorno que les rodea. Además, se incluye una pared transparente para que el visitante verifique que la radiación infrarroja no atraviesa un cristal y pueden esconderse de la cámara tras él. Este muro de cristal hará las veces de pizarra ya que los visitantes podrán dejar en él la huella de su propio calor. Otro efecto interesante es ver que partes del cuerpo están más calientes y como influye la ropa en la distribución de la temperatura.